Quizás no esté tan lejos.
- ¡Sí, queda poco, venga, Estella, tú puedes!
Unos pasos más y Estella habría llegado a cumplir su sueño.
Pero no, no todo podía ser tan fácil.
Estaba cansada, sentía que no podía más, ya no le quedaban fuerzas para continuar.
Se descalzó, quería sentir la arena bajo sus pies, atardecía.
Tenía miedo, miedo de que eso que tanto ansiaba no fuera lo que esperaba.
Decidió esperar.
- Quizás no esté preparada -, pensó.
O quizás ya era demasiado tarde.
Raquel Coello.

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